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Misionero Scalabriniano invita a crear leyes de comprensión a los migrantes

El padre Marvin Ajic espera que la luz que representan tantas casas del migrante en distintas partes del mundo no se apague por el odio y el intento de dispersar el esfuerzo que la Iglesia hace en presentar vías seguras de ingreso y acompañamiento.




Hablar de migración va a ser siempre un tema muy delicado por la misma realidad del fenómeno que va cambiando constantemente”, asegura el padre Marvin Ajic, misionero scalabriniano, quien cuenta con una vasta trayectoria en la acogida, protección, promoción e integración de los migrantes desde diferentes apostolados, especialmente en la frontera entre México y Estados Unidos. Del mismo modo, el sacerdote puntualiza que los flujos también se modifican, pues viven sus crisis y varía lo que origina la necesidad de las personas de migrar.


"Nunca habíamos trabajado en cantidades tan grandes y con historias tan dolorosas", revela y comenta la realidad de quienes cruzan la selva del Darién, donde se ha registrado un desborde en los últimos meses. De hecho, pasan de miles a cientos los migrantes que aguardan en Colombia para atravesar el Darién. Según el secretario de Gobierno de Necoclí, Johann Wachter Espitia, en declaraciones realizadas el lunes 4 a The Associated Press que han salido del pueblo más de 3.000 migrantes desde el viernes 1.


En México, por ejemplo, se percibe la migración como un combate más que como una necesidad de atender a las miles de personas que llegan al país, observa Ajic. Asimismo, el presbítero afirma que cada vez se ven más familias con menores de edad que buscan llegar a los Estados Unidos.


"es difícil concentrarse en un solo grupo", insiste y enfatiza que uno de los grandes desafíos es poder acoger a cada individuo con sus retos.

Los scalabrinianos, que desde 1985 prestan un servicio de acogida y hospitalidad a todo tipo de migrantes, deportados y refugiados, atienden distintas "Casas del Migrante" en diferentes partes del mundo. En este sentido, Ajic sostiene que en El Salvador, Guatemala y México, que es el área designada a su provincia de misión, tienen cinco centros. Por su parte, en Estados Unidos trabajan con múltiples comunidades parroquiales. 


En relación con los cuatro verbos propuestos por el Papa Francisco en el trabajo con los migrantes, el religioso acota que buscan llevarlos a la plenitud no solo desde sus propias experiencias de vida comunitaria, sino además compartirlas con otros organismos eclesiales. Los misioneros de San Carlos-Scalabrinianos emplazan sus instalaciones en posiciones estratégicas, donde existe una necesidad más acuciante para socorrer a quienes llegan a territorios desconocidos en búsqueda de nuevas y mejores oportunidades. 



Trabajo de los scalabrinianos con los migrantes. Foto: Jairo Meraz Flores



Ajic considera que las parroquias son agentes relevantes en la pastoral migratoria y en ellas pretenden promover espacios de reflexión y se esfuerzan por emprender un camino de concientización respecto a la percepción del movimiento migratorio como un proceso natural. A su vez, asesoran a los migrantes en las rutas protegidas, que les permitan desplazarse con seguridad sin estar expuestos a otro tipo de redes.


Pero la labor samaritana que efectúan no termina ahí: como bien explica el misionero, no buscan el mero asistencialismo, sino la capacitación evangélica. Por este motivo, entienden que la evangelización es fundamental, para ofrecerles recursos sobre el modo de continuar con sus caminos. No desean únicamente un plato de comida, un par de zapatos, una ducha o un cambio de vestimenta, sino "lugares donde puedan sentirse como son, hermanos y hermanas". En esa línea, Ajic cuenta que invitan a las personas que llegan a la nación a integrarse a comunidades multiétnicas.


Cruz del Migrante - fotografía del padre Marvin Ajic.



Los desafíos en la realidad migratoria Ajic asevera que es importante "sentarse, coordinar, planificar, crear y promover leyes justas", pues declara que tristemente a veces la política nos lleva por horizontes opuestos a la búsqueda de protección a las personas con movilidad y se las criminaliza por el modo de ingreso. 


El sacerdote alude a la complejidad del fenómeno migratorio, pues por una parte se encuentra una población flotante, en particular en los lugares clave, de paso. Y por otra parte, se vive una gran inseguridad de parte de las personas porque no saben cuánto tiempo se quedarán allí y se convierten en una "presa fácil de otros grupos organizados".


Ajic evidencia que no es fácil ya que los medios de comunicación, en algunas circunstancias, sobresaltan los aspectos de desorden que crean la curiosidad de la gente y no permiten que las familias sean conocidas desde las partes más frágiles. En muchas ocasiones, según el misionero, la prensa propaga este amarillismo y no es una situación fácil, insiste, dado que uno de los retos es encontrar el modo apropiado para que el migrante pueda contar su historia, su dolor, su esperanza y su sufrimiento.


En cuanto a la hostilidad con la que en algunas situaciones se aborda el tema migratorio, Ajic agrega que las provocaciones hacia entidades que ayudan a los migrantes generan un sentimiento de empatía más grande y reivindica la importancia de crear leyes de comprensión en lugar de opresión. 




Autor: Sebastián Sansón- Vatican News

Escucha, descarga y comparte la entrevista al P. Marvin Ajic, c.s. en:


















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